Título original: Bab’Aziz. Dirección: Nacer Khemir. Países: Túnez, Francia, Alemania, Reino Unido, Irán y Hungría. Año: 2005. Duración: 98 min. Género: Drama. Interpretación: Parviz Shahinkhou (Bab’Aziz), Maryam Hamid (Ishtar), Nessim Kahloul (Zaid), Mohamed Grayaa (Osman), Golshifteh Farahani (Nour). Distribuidora: Karma Films. Estreno en España: 7 Marzo 2008.

Sinopsis: Dos siluetas caminan por el desierto: la joven Ishtar y Bab’Aziz, su abuelo ciego. Su destino es la gran reunión de derviches (miembros de una hermandad religiosa) que tiene lugar una vez cada treinta años. Pero para encontrar el lugar en el que se celebrará esta reunión, hay que tener fe y saber escuchar el infinito silencio del desierto. En su viaje a través de la cegadora extensión de arena, se cruzan con Osman, que sufre por volver a ver a la bella joven que un día encontró en el fondo de un pozo; con Zaid, cuyo canto hizo que recuperara la belleza que había perdido; y con un príncipe que abandona su reino para convertirse en derviche.
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Lejos de un largometraje al uso, Bab’Aziz es un híbrido entre documental y videoclip que, a través del viaje que un anciano derviche realiza con su nieta, a través del desierto, profundiza en los aspectos más místicos del espíritu sufista, una rama islámica de gran tradición artística y filosófica. Como contrapunto a la idea ampliamente difundida en occidente del radicalismo islámico, el sufismo y sus seguidores o practicantes los derviches, rechazan cualquier forma de violencia y promulgan la búsqueda interior de la paz, la confraternización y la sabiduría, y éste es el mensaje que Khemir, con el viaje del abuelo y la nieta como base, nos acaba haciendo llegar en su tercer trabajo.
Interesante acercamiento cultural a esta doctrina y forma de entender la filosofía del Islam en su sentido más puro, en la que a través de la música, la poesía, la muerte o el amor, y con la fábula y la metáfora como vehículo adoctrinador, los derviches buscan alcanzar la espiritualidad en un entorno que Khemir ha sabido plasmar bellamente, y donde elementos como el sol o la arena forman una parte esencial de la vida.
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